viernes, 16 de enero de 2026

RECORDANDO EL MENSAJE DE FATIMA I




                                                                  PRESENTACION



El objeto de este trabajo es recorrer el libro "Llamadas del Mensaje de Fátima" escrito por la Hermana Lucia de Jesús y del Corazón Inmaculado, la mayor y más longeva de los tres videntes de Fátima.

A lo largo de su vida la Hermana lucia se vio asediada por muchas personas que le cuestionaban sobre las apariciones. Unos solo buscaban lo sensacional, satisfacer su curiosidad, etc. Otras personas acudían a ella en busca de consejo, discernimiento y ayuda.

Para poder dar una respuesta general a estas demandad, la Hermana Lucia decidió hacer un libro donde plasmar lo esencial e importante del mensaje de Fátima. Se trata del libro: Llamadas del mensaje de Fátima"

Aunque refiere algo, el fin de este libro no es contar sus experiencias y vivencias durante las apariciones, sino que como buena catequista quiere enseñarnos que es lo que el cielo por medio de la santísima Virgen nos quiere decir para que lo escuchemos y lo pongamos en práctica.

La hermana Lucia nos recordara que el centro del mensaje no es lo que profetiza, pues las desgracias profetizadas estarán en función de nuestra conversión. Si seguimos por el mal camino, ellas serán la consecuencia de nuestro mal obrar, pero si buscamos sinceramente cambiar de vida y hacer lo recto a ojos de Dios, estas desgracias no ocurrirán.

Así pues, la llamada apremiante que de parte de María Virgen nos hace llegar la hermana Lucia es a la conversión: Aceptar a Dios en nuestra vida, ajustando nuestra conducta a la voluntad de Dios. Es también una llamada a la oración y al sacrificio, sobre todo en favor de los más necesitados de la Misericordia del Señor.

El Señor quiere que seamos felices y los mandamientos que nos da son el camino a esa felicidad. Pero el Señor también nos ha hecho libres – y respeta nuestra libertad- y permite que no seamos diligentes. En la narrativa de las apariciones vemos como ni los papas hicieron las cosas exactamente como las pedía Nuestra Señora. (Consagración de Rusia) Si se hubiese escuchado y obedecido aún más estas llamadas. El mundo aún estaría mejor.(No habría habido otra guerra mundial) No obstante en lo que se pudo obedecer fue bendición para el mundo.

Si nos miramos a nosotros mismos vemos que somos pecadores y no diligentes en las cosas de Dios. Sufriremos por ello pero no desesperemos pues Dios tiene la última palabra. María nos consuela diciendo: ¡Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará!