lunes, 2 de noviembre de 2026

COMPENDIO DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y la Tierra

 



 ¿Qué significa que Dios es Todopoderoso? 

Dios se ha revelado como “el Fuerte, el Valeroso” (Sal 24, 8), aquel para quien “nada es imposible” (Lc 1, 37). Su omnipotencia es universal, misteriosa y se manifiesta en la creación del mundo de la nada y del hombre por amor, pero sobre todo en la Encarnación y en la Resurrección de su Hijo, en el don de la adopción filial y en el perdón de los pecados. Por esto la Iglesia en su oración se dirige a “Dios todopoderoso y eterno” (“Omnipotens sempiterne Deus...”). 

 ¿Por qué es importante afirmar que “en el principio Dios creó el cielo y la tierra” (Gn 1, 1)?

 Es importante afirmar que en el principio Dios creó el cielo y la tierra porque la creación es el fundamento de todos los designios salvíficos de Dios; manifiesta su amor omnipotente y lleno de sabiduría; es el primer paso hacia la Alianza del Dios único con su pueblo; es el comienzo de la historia de la salvación, que culmina en Cristo; es la primera respuesta a los interrogantes fundamentales sobre nuestro origen y nuestro fin.

 ¿Quién ha creado el mundo? 

 El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son el principio único e indivisible del mundo, aunque la obra de la Creación se atribuye especialmente a Dios Padre.

¿Para qué ha sido creado el mundo? 

 El mundo ha sido creado para gloria de Dios, el cual ha querido manifestar y comunicar su bondad, verdad y belleza. El fin último de la Creación es que Dios, en Cristo, pueda ser “todo en todos” (1 Co 15, 28), para gloria suya y para nuestra felicidad. “Porque la gloria de Dios es el que el hombre viva, y la vida del hombre es la visión de Dios” (San Ireneo de Lyon)

 ¿Cómo ha creado Dios el universo? 

Dios ha creado el universo libremente con sabiduría y amor. El mundo no es el fruto de una necesidad, de un destino ciego o del azar. Dios crea “de la nada” (–ex nihilo–: 2 M 7, 28) un mundo ordenado y bueno, que Él transciende de modo infinito. Dios conserva en el ser el mundo que ha creado y lo sostiene, dándole la capacidad de actuar y llevándolo a su realización, por medio de su Hijo y del Espíritu Santo.

 ¿En qué consiste la Providencia divina?

 La divina Providencia consiste en las disposiciones con las que Dios conduce a sus criaturas a la perfección última, a la que Él mismo las ha llamado. Dios es el autor soberano de su designio. Pero para realizarlo se sirve también de la cooperación de sus criaturas, otorgando al mismo tiempo a éstas la dignidad de obrar por sí mismas, de ser causa unas de otras.

 ¿Cómo colabora el hombre con la Providencia divina? 

 Dios otorga y pide al hombre, respetando su libertad, que colabore con la Providencia mediante sus acciones, sus oraciones, pero también con sus sufrimientos, suscitando en el hombre “el querer y el obrar según sus misericordiosos designios” (Flp 2, 13).

 Si Dios es todopoderoso y providente ¿por qué entonces existe el mal? 

Al interrogante, tan doloroso como misterioso, sobre la existencia del mal solamente se puede dar respuesta desde el conjunto de la fe cristiana. Dios no es, en modo alguno, ni directa ni indirectamente, la causa del mal. Él ilumina el misterio del mal en su Hijo Jesucristo, que ha muerto y ha resucitado para vencer el gran mal moral, que es el pecado de los hombres y que es la raíz de los restantes males.

 ¿Por qué Dios permite el mal? 

La fe nos da la certeza de que Dios no permitiría el mal si no hiciera salir el bien del mal mismo. Esto Dios lo ha realizado ya admirablemente con ocasión de la muerte y resurrección de Cristo: en efecto, del mayor mal moral, la muerte de su Hijo, Dios ha sacado el mayor de los bienes, la glorificación de Cristo y nuestra redención,

domingo, 1 de noviembre de 2026

RECORDANDO EL MENSAJE DE FATIMA VII


 

                        No mataras (Dt. 5,17)

Dios, nuestro Señor, con este mandamiento, nos prohíbe cualquier atentado contra la vida humana. Decidir el término de ésta es un derecho que Dios reservo solamente para sí. Por eso, no nos es licito aniquilar vida humana alguna, aunque este todavía en germen.

A lo largo de la escritura tenemos varios ejemplos de este mandamiento.

Uno de ellos es la historia de Caín y Abel, hijos de Adán y Eva. (Gn. 4)

A Dios le agrada más la ofrenda de Abel que la de Caín. Esto despierta la envidia de Caín. Aunque Dios le advierte que debe dominar esos sentimientos, sin embargo Caín se deja dominar por ellos y mata a su hermano.

Dios maldice a Caín por ello; Caín se desespera por el castigo porque piensa que cualquiera que lo encuentre lo matara para vengar a Abel.

Dios le dice que quien atente contra él, tendrá un castigo mayor.

A pesar de haber sido Caín el asesino de su hermano, el Señor no permite que nadie pueda matarle. Es un derecho que Dios se reserva para sí, el enviar a cada uno a la muerte solo cuando Él lo apruebe. Este proceder de Dios es para dar tiempo al arrepentimiento y a la penitencia.

Sor Lucia considera que si Caín en vez de desesperarse ante el castigo por el miedo de ser muerto por alguien, hubiese antes reconocido su pecado y pedido humildemente perdón al Señor, ciertamente lo habría obtenido. Pero por el contrario en vez de hacer un acto de humildad y confianza en la bondad de Dios cae en la desesperación.

Opina Sor Lucia que Caín pensaba que cualquiera que fuera conocedor de su crimen, quisiera vengar a Abel del mismo modo.

Dios prohíbe por tanto el homicidio por ajuste de cuentas y el pecado de venganza. No podemos castigar a los delincuentes con espíritu de venganza. En los casos en que la autoridad se ve forzada al castigo del crimen, el castigo debe ir acompañado del espíritu de caridad para con el bien común y para con el culpable de modo que tenga ocasión de reconocer el mal y arrepentirse.

 Este mandamiento no solo se refiere al asesinato. También hay otros modos de matar al prójimo: Las calumnias y el abuso de los derechos del prójimo. El prójimo va siendo martirizado psicológicamente y esto lentamente lleva a la muerte.

Todo lo dicho no impide que en caso de ataque podamos defendernos, esto es legítimo, pero sí que no debemos agredir al prójimo injustamente salvo que nos encontremos forzados a ello por la necesidad de defendernos.

Todo pecado trae consigo una sentencia de muerte eterna por ser una transgresión de la ley de Dios: “No comas del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el día que comieres ciertamente morirás (Gen. 2,17)

Jesucristo dice en el sermón de la montaña: “Habéis oído que se dijo a los antiguos: No mataras, y el que mate será reo de juicio; pero yo os digo: Todo el que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano “Imbécil” sea reo ante el Sanedrín; y el que le llame renegado será reo de la gehena de fuego. (Mt. 5, 21-22)

Fijémonos que el Señor dice: “está sujeto a  condenación”. Esto es porque quien comete estos pecados puede todavía salvarse si quisiera arrepentirse, pedir perdón y hacer penitencia, reparando en cuanto sea posible el daño hecho al prójimo.

 

 

 

domingo, 13 de septiembre de 2026

RDS Novedades


 

Calatayud, 11 de septiembre de 2026

En la citada fecha hemos constatado que en el RDS de RNE-1 emitido desde el repetidor de Inoges-Sediles aparece la indicación de la provincia (Z) que nos informa de la ubicación del centro emisor en la provincia de Zaragoza. Este dato nos indica que durante la desconexión regional recibiremos la emisión propia de Aragón.

Agradecer a Radio Nacional la inclusión de este dato que nos facilita conocer las ubicaciones de nuestras captaciones.


RADIO ARGELIA INTERNACIONAL Programa español


 

Programa en español de Radio Argelia Internacional (Radio Argelienne) en 531 KHz Modo AM Captado en Calatayud (NE de España) el 5 de Septiembre de 2026 a las 19,46 hora local Recentor Degen DE-1103 Antena loop magnetica en exterior

WRMI Radio Miami Internacional


 

Emisora comercial estadounidense que emite desde Okeechobee, Florida, U.S.A. Esta emisora alquila tiempo de emisión a terceros. Frecuencia 15770 KHz Modo AM Captada en Calatayud (NE de España) el 6 de agosto de 2026 a las 20.46 hora local (18.46 UTC) Receptor XHDATA D-808 Antena telescópica en exterior

Radio Taiwan Internacional vía WRMI

 



Fin del programa en español de Radio Taiwan Internacional a través de WRMI Radio Miami Internacional desde Estados Unidos por la frecuencia de 15770 KHz Captado en Calatayud el 7 de agosto de 2026 a las 22,28 Hora local (20,28 UTC) Receptor Sangean 909X Antena loop magnética activa en interior

RADIO TAIWAN INTERNACIONAL A TRAVES DE WRMI


 

Señales horarias e inicio del programa en español de Radio Taiwan Internacional a través de WRMI Radio Miami Internacional desde Estados Unidos por la frecuencia de 15770 KHz Captado en Calatayud el 6 de agosto de 2026 a las 21,59 Hora local (19,59 UTC) Receptor Sangean 909X Antena loop magnética activa en interior

viernes, 11 de septiembre de 2026

Señal de intervalo de Radio Rumania Internacional


 Señal de intervalo de Radio Rumania Internacional en los 7.220 KHz Modo AM

Captado en Calatayud (NE de España) el 22 de julio de 2026 a las 21.58 hora local (19.58 UTC) Receptor Sangean 909X Antena Loop Magnética Activa en interior

jueves, 10 de septiembre de 2026

ESPORADICAS 2026 - IV


 98.0 MHz FM Estación italiana emitiendo el rezo del Santo Rosario

Captada en Calatayud el 22 de julio de 2026 a las 18,48 hora local Receptor Qodosen DX-286. Antena telescópica en exterior.

ESPORADICA 2026 - III


 

Recepción esporádica de RAI Radio 1 desde Italia Captado en Calatayud (NE de España) el 22 de julio de 2026 a las 17,49 hora local Receptor: Qodosen DX-286. Antena telescópica en exterior

ESPORADICAS 2026 - II


 

Recepción vía esporádica de emisora no identificada. Posiblemente de origen norteafricano. Recibida en Calatayud (NE de España) el 22 de julio de 2026 a las 17,34 hora local Receptor Qodosen DX-286 con antena telescópica en exterior.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

ESPORADICAS 2026 - I


 

91.3 MHz Emisora francesa, al parecer de la zona de Auch Recibida en Calatayud (NE de España) el 22 de julio de 2026 Receptor Qodosen DX-286 con antena telescópica en exterior


Algunas preguntas para ayudar a examinar la conciencia antes de la confesión


 Tomadas del testimonio de Fernando Frías (Notario) publicado en el número especial de “Cor Jesu” dedicado a la 1ª asamblea nacional de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús celebrado en junio de 2026.

-¿Cómo trato a mis compañeros de trabajo, a mis padres, a mis hijos o a mi pareja? 

-¿Cómo cuido mi matrimonio? -

¿Cómo, cuando estoy cansado, en vez de quejarme y estar de mal humor, pongo buena cara y me esfuerzo?

 -¿En una situación desagradable, me dejo llevar por la ira?

 -¿Me dejo llevar por la envidia?

 -¿Se renunciar al orgullo y pedir perdón, por ejemplo, a ese familiar con el que tengo mis discrepancias?

 -¿Soy tacaño y no ayudo a los demás?

 -¿Critico a las personas con las que no estoy de acuerdo? Porque ¿Qué sabré yo de ellas y de sus circunstancias?

 -¿Miento para sacar un beneficio propio?

sábado, 29 de agosto de 2026

COMPENDIO DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA: Dios, uno y trino

 



¿Qué consecuencias tiene creer en un solo Dios? 

Creer en Dios, el Único, comporta: conocer su grandeza y majestad; vivir en acción de gracias; confiar siempre en Él, incluso en la adversidad; reconocer la unidad y la verdadera dignidad de todos los hombres, creados a imagen de Dios; usar rectamente de las cosas creadas por Él.

¿Cuál es el misterio central de la fe y de la vida cristiana? 

 El misterio central de la fe y de la vida cristiana es el misterio de la Santísima Trinidad. Los cristianos son bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

¿Puede la razón humana conocer, por sí sola, el misterio de la Santísima Trinidad? 

 Dios ha dejado huellas de su ser trinitario en la creación y en el Antiguo Testamento, pero la intimidad de su ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón humana e incluso a la fe de Israel, antes de la Encarnación del Hijo de Dios y del envío del Espíritu Santo. Este misterio ha sido revelado por Jesucristo, y es la fuente de todos los demás misterios.

  ¿Qué nos revela Jesucristo acerca del misterio del Padre? 

 Jesucristo nos revela que Dios es “Padre”, no sólo en cuanto es Creador del universo y del hombre sino, sobre todo, porque engendra eternamente en su seno al Hijo, que es su Verbo, “resplandor de su gloria e impronta de su sustancia” 

¿Quién es el Espíritu Santo, que Jesucristo nos ha revelado? 

El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Santísima Trinidad. Es Dios, uno e igual al Padre y al Hijo; “procede del Padre” (Jn 15, 26), que es principio sin principio y origen de toda la vida trinitaria. Y procede también del Hijo (Filioque), por el don eterno que el Padre hace al Hijo. El Espíritu Santo, enviado por el Padre y por el Hijo encarnado, guía a la Iglesia hasta el conocimiento de la “verdad plena” (Jn 16, 13).

  ¿Cómo expresa la Iglesia su fe trinitaria? 

La Iglesia expresa su fe trinitaria confesando un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las tres divinas Personas son un solo Dios porque cada una de ellas es idéntica a la plenitud de la única e indivisible naturaleza divina. Las tres son realmente distintas entre sí, por sus relaciones recíprocas: el Padre engendra al Hijo, el Hijo es engendrado por el Padre, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo.

 ¿Cómo obran las tres divinas Personas? 

Inseparables en su única sustancia, las divinas Personas son también inseparables en su obrar: la Trinidad tiene una sola y misma operación. Pero en el único obrar divino, cada Persona se hace presente según el modo que le es propio en la Trinidad. “Dios mío, Trinidad a quien adoro... pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora” (Beata Isabel de la Trinidad). 

 

RECORDANDO EL MENSAJE DE FATIMA VI


 

Honrar padre y madre

La hermana Lucia en su libro “Llamadas del Mensaje de Fátima” nos deja patente el rigor con que Dios pide la observancia de este mandamiento y la gravedad del pecado cometido contra el mismo.

Prueba de lo que nos dice la hermana es la abundancia de citas sobre este mandamiento que aparecen a lo largo de la escritura:

-Empezando por el precepto dando junto al resto del decálogo en el Sinaí: “Honra a tu padre y a tu madre, como te ordenó el Señor, tu Dios. (Dt 5, 16)

-“San Pablo escribiendo a los efesios, recuerda este mandato, pero no solo para los creyentes, sino para toda la humanidad: “Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre” Este es el primer mandamiento que va unido a una promesa: “Para que te vaya bien y vivas largo tiempo en la tierra” (Ef.6 1-3)

Pero el cumplimiento de este mandamiento no es solo para ser felices en este mundo, sino sobre todo para evitar la desgracia eterna, dado que proceder en sentido contrario, es proceder contra la justicia y la caridad; constituyendo, por eso mismo, pecado grave que nos puede llevar a la eterna condenación.

No en vano la escritura dice sin medias tintas: “Quien maldijere a su padre o a su madre, será condenado a muerte. (Ex 21,17)

Jesús confirmando este mandamiento y como Dios se toma en serio su estricta observancia no tolerando excusas, sean por la razón que sean.

Jesús dice a los fariseos: “¿Y porque vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios dijo honra a tu padre y a tu madre y el que maldiga a su padre y a su madre sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís que si alguno dice a su padre o a su madre: Cualquier cosa mía que te aproveche sea declarada ofrenda, ese ya no tiene obligación de honrar a su padre y a su madre. Así, con vuestra tradición, habéis anulado la palabra de Dios. ¡Hipócritas! Bien profetizó de vosotros Isaías cuando dijo:

Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, pues enseñan doctrinas que son preceptos de hombres.» (Mt 15, 3-9)

 

Transcribimos a continuación las sentencias del libro del Eclesiástico sobre este mandamiento. Leemos y reflexionamos:

“Hijos míos, escuchad los consejos de vuestro padre, ponedlos en práctica y os salvaréis

Porque el Señor honra más al padre que a los hijos, y afirma el derecho de la madre sobre ellos.

Quien honra a su padre expía sus pecados; quien respeta a su madre acumula tesoros.

Quien honra a su padre recibirá alegría de sus hijos, y cuando rece, su oración será escuchada.

Quien respeta a su padre tendrá larga vida; quien obedece al Señor conforta a su madre*, y sirve a sus padres como si fueran sus amos.

Honra a tu padre de palabra y obra, para que su bendición llegue hasta ti. Porque la bendición del padre asegura la casa de sus hijos, y la maldición de la madre arranca los cimientos.

No te gloríes en la deshonra de tu padre, porque su deshonra no es motivo de gloria.

 La gloria de un hombre depende de la honra de su padre, y una madre deshonrada es la vergüenza de los hijos.

Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y durante su vida no le causes tristeza.

Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente con él; no le desprecies, tú que estás en la plenitud de tus fuerzas.

La compasión hacia el padre no será olvidada, te servirá para reparar tus pecados.

El Señor se acordará de ti en la tribulación, y tus pecados se diluirán como el hielo ante el calor.

Quien abandona a su padre es un blasfemo, maldito del Señor quien irrita a su madre.

(Ecl.  3 1-18)

Todas estas sentencias nos dicen como debe ser nuestro proceder con nuestros padres.

San Pablo tras recordar los preceptos hacia los padres, va más allá, también exhorta a obedecer a los superiores:

“Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene a quien cree en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados.

Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos de este mundo, no porque os ven, como quien busca agradar a los hombres, sino con sencillez de corazón, respetando al Señor. Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como si fuera para el Señor y no para los hombres,  conscientes de que el Señor os dará la herencia en recompensa. El Amo a quien servís es Cristo. Así que, al que obre injustamente, se le devolverá conforme a esa injusticia, pues para Dios no hay favoritismos.

Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo, teniendo presente que también vosotros tenéis un amo en el cielo.

(Col. 3 20-24)

Este servir a los superiores, excepto que manden algo contrario a los preceptos de Dios, se ha de hacer, tal como dice San Pablo, se ha de servir por amor de Dios como si a él fuera hecho. Dios, sin duda recompensará esta actitud.

Veamos a nuestros superiores como un “padre” que Dios nos envía. El ejercer rectamente su rol es, por su parte, un servicio hacia nosotros.

Todos estamos en función del otro. Los hijos en función de los padres. Los padres en función de los hijos. El maestro en función de los alumnos y viceversa, y así con multitud de relaciones jerárquicas.

Así por ejemplo los empresarios reciben el trabajo de sus empleados y estos a su vez les proporcionan un modo de ganarse el sustento en paz.

Podemos decir que cuando todos proceden rectamente con todos, sin abusos ni injusticias, es el amor lo que rige todo.

Jesús corrobora todo esto:

Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, pues el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre, que no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate* por muchos.»      (Mt.20, 25-28)

Por supuesto, para que esto funcione todos debemos ser siervos de todos, servir con amor, respeto por la personalidad y la dignidad de nuestro prójimo, porque la dignidad no está en el lugar que se ocupa pero si en el derecho que persona. Uno es el derecho del padre, otro el del hijo; uno el del maestro, otro el del alumno.

Unos estarán en un puesto de gobierno, otros solo obedecen, pero todos somos seres creados por Dios, inteligentes y capaces de conocerle. También de discernir entre el bien y el mal con el fruto de ese discernimiento decidimos nuestro destino eterno.