sábado, 30 de mayo de 2026

LA VOZ DE VIETNAM (Español)


 

Programa español de La Voz de Vietnam en 9730 KHz Captada en Calatayud (NE de España) el 27 de abril de 2026 a las 18,19 hora local (17,19 UTC)

Receptor QODOSEN DX-286 con antena telescópica en exterior

INTERFIRIENDO UNA EMISORA


 Sonido de una emisión con el fin de interferir una emisora de difusión en 9360 KHz. La comparamos en modo AM, LSB y USB

Captada en Calatayud (NE de España) el 25 de abril de 2026 a las 22,38h local (20,38 UTC)

Receptor: XHDATA D-808 Antena telescópica en exterior

RADIO EXTERIOR DE ESPAÑA


 


Señales horarias y comienzo del Informativo 24 horas a través de Radio Exterior de España en los 17715 KHz Modo AM Captada en Calatayud (NE de España) el 9 de abril de 2026 a las 19h hora local. (17,00 UTC) Receptor XHDATA D808 con antena telescópica en exterior.

martes, 26 de mayo de 2026

COMPENDIO DEL CATECISMO: LOS SIMBOLOS DE LA FE


                                                          LOS SIMBOLOS DE LA FE

 ¿Qué son los símbolos de la fe? 

Los símbolos de la fe, también llamados “profesiones de fe” o “Credos”, son fórmulas articuladas con las que la Iglesia, desde sus orígenes, ha expresado sintéticamente la propia fe, y la ha transmitido con un lenguaje común y normativo para todos los fieles. 

 ¿Cuáles son los símbolos de la fe más antiguos? 

 Los símbolos de la fe más antiguos son los bautismales. Puesto que el Bautismo se administra “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19), las verdades de fe allí profesadas son articuladas según su referencia a las tres Personas de la Santísima Trinidad. 

¿Cuáles son los símbolos de la fe más importantes? 

 Los símbolos de la fe más importantes son: el Símbolo de los Apóstoles, que es el antiguo símbolo bautismal de la Iglesia de Roma, y el Símbolo niceno-constantinopolitano, que es fruto de los dos primeros Concilios Ecuménicos de Nicea (325) y de Constantinopla (381), y que sigue siendo aún hoy el símbolo común a todas las grandes Iglesias de Oriente y Occidente. 

RECORDANDO EL MENSAJE DE FATIMA IV


 


No invocar el nombre de Dios en apoyo de la mentira.

No tomarás el nombre del Señor, tu Dios en falso porque el Señor no dejara impune a quien tome en falso su nombre”.

Este mandamiento nos pide vivir en la verdad: Primero con el Señor, y consecuentemente con el prójimo y con nosotros mismos.

Dios es la Verdad y por tanto incompatible con la mentira. Sin embargo, Dios al hacernos libres, para que podamos ejercer nuestra libertad, respeta que cojamos caminos que no llevan a la verdad. Pero con la muerte se nos revelará la auténtica verdad. Es decir solo hay una autentica verdad: Dios y su misterio, que no dejará de serlo por más que nos enseñemos en negarla.

Podemos engañarnos a nosotros mismos, y engañar a los demás. Pero no a Dios que penetra y ve todo como si fuera agua cristalina. Dios conoce nuestra intención aunque esta no quede reflejada en los hechos: Dios no ve las apariencias, sino el corazón.

Dios ama un corazón sincero que tenga pureza de intención: Dios no quiere fasos propósitos si no nuestra verdadera intención.

En el libro del Génesis se nos cuenta como Dios pregunta a Adán: “¿Dónde estás?” –en una palabra: ¿Cuál es tu verdad? Adán responde de modo sincero: “Tuve miedo y me escondí, pues vi que estaba desnudo”.

También nosotros necesitamos sincerarnos frente al Señor y exponerle nuestra realidad, nuestras debilidades y pecados, confiando en su divina misericordia.

Sor Lucia de Fátima nos dice que un modo de mentir al Señor es no cumplir los votos o juramentos que uno mismo hace ante Dios. Dios no obliga a nadie a prometerle nada, pero si uno lo hace, como lo hace por su propia voluntad, se hace acreedor de cumplirlo.

Del mismo modo no podemos engañar al prójimo y menos invocar el nombre de Dios en afirmaciones falsas, engañosas y astutas. Además, tano el mal como el bien hecho al prójimo, Dios lo considera como hecho a él.

“Lo que hicisteis a estos, mis pequeños, a mí me lo hicisteis” (Mt 25,40)

En el capítulo 11 del evangelio de Lucas, Jesús tras reprochar a los fariseos y doctores su doblez, recomienda a los discípulos: “Guardaos de la levadura de los fariseos que es la hipocresía: No hay nada oculto que no sea descubierto”, (Lc 11,46)

El abuso de la ignorancia del prójimo, la flaqueza del prójimo, la necesidad del prójimo y la confianza del prójimo: Todo es mentira y pecado contra la caridad y la verdad

Por último, también nos engañamos a nosotros mismos. Lo hacemos cuando movidos por nuestra pasión, nuestra debilidad elegimos el mal en vez del bien siguiendo el atractivo de nuestras malas inclinaciones.

El demonio, padre de la mentira, llevado por su orgullo, engañándose a sí mismo, se asesinó a sí mismo al querer elevarse sobre Dios cayo en el abismo.

El orgullo nos lleva a caer en la tentación. La tentación es seductora, nos promete lo que no nos puede dar. La verdadera felicidad se encuentra en Dios: Es ahí donde encontraremos la verdad y la felicidad.


martes, 12 de mayo de 2026

LA VOZ DE VIETNAM

 Felicitación de Año nuevo