miércoles, 9 de febrero de 2022

Máximas de San Juan Bosco nº14

 163 Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.

 

164 Sé siempre agradecido q quien te dé avisos.

 

165 Si poseemos las ciencias sin la humildad, no seremos nunca hijos de Dios, antes bien, hijos de aquél que es padre de la soberbia: el demonio.

 

166 Aunque no digas siempre todo lo que sepas, da a entender bien lo que dices.

 

167 Sobre Dios piensa según te dicte la fe; de tu prójimo, según te inspire la caridad, de ti, con humildad. De Dios habla siempre con veneración; del prójimo, como quisieras que hablaran de ti; de tu persona, habla con humildad o mejor calla.

 

168 La falta de modestia en el hablar, indica falta de criterio.

 

169 Habla poco de los demás, y menos de ti mismo.

 

170 Más bien que disculparte de tus defectos, procura enmendarte de ellos.

 

171 La virtud que se debe inculcar de una manera particular a los estudiantes, es la humildad; porque un estudiante soberbio es un pobre ignorante.

 

172 A las almas santas, es mucho más penoso, revelar los dones con que Dios les ha favorecido, que hablar de sus propios defectos.

 

173 El amable y humilde, será siempre querido de todos, de Dios y de los hombres.

 

174 La gracia de Dios triunfa siempre donde encuentra una humilde obediencia.

 

175 Si buscamos nuestra propia gloria, vendrá el descontento, la división y el desorden.

 

176 NO soy nada más que lo que valgo delante de Dios.

 

177 Por la paz en casa, hazte humilde y tolerante.

 

178 No te ensoberbezcas jamás por lo que sepas. Cuanto más sabe uno, más se convence, que es un ignorante.

 


179 Una persona de talento mediocre, pero virtuoso y humilde, hace mucho más bien que un sabio soberbio.  

180 No te fíes mucho de tus propias fuerzas; puedes caer como San Pedro.  

 

181 Ninguno se gloríe de aquello que sabe y de lo que hace; cada uno haga lo que pueda sin ostentación.

 

182 Haced lo que podáis, Dios hará lo que nosotros no podemos hacer. Confiad siempre en Jesús

Sacramentado y María Auxiliadora y veréis lo que son milagros.

 

183 Cuando en cualquier circunstancia se refieren a nuestra pobre persona como humilde instrumento del Señor que quiere servirse de nosotros, diremos siempre: por la gracia de Dios se ha hecho esto y por lo tanto, sólo a Él todo honor y gloria.